|
Nov
16
|
Leo en Asturias Verde que el sindicato CC.OO. ha propuesto a tres grupos políticos la aprobación una ordenanza para la promoción de la arquitectura bioclimática en Oviedo.
La norma tiene como finalidad “promover el desarrollo urbano del municipio en una dirección sostenible para contribuir a la conservación y mejora de la calidad de vida de sus vecinos. El objetivo sería por tanto establecer requisitos de obligado cumplimiento en las obras de edificación y construcción del municipio de Oviedo que contribuyan a reducir y minimizar posibles impactos medioambientales.”
Contenido:
Diseño coherente de las edificaciones, incluyendo elementos propios de la arquitectura bioclimática, el empleo de sistemas de producción térmica energéticamente eficientes, la implementación de planes de mantenimiento para las instalaciones, junto con la introducción de técnicas de gestión que permitan un uso racional de la energía consumida en el edificio. Estas permitirían alcanzar (a juicio del sindicato) a costes razonables, un ahorro energético del 50% respecto a las construcciones actuales. A esto se añadiría una reducción de emisiones de CO2 de 1,34 toneladas año/vivienda (lo que equivale a plantar 20 árboles por cada vivienda.
A falta de tener los datos que han utilizado desde CC.OO. para el estudio, desde Arquibio apoyamos todas estas propuestas legislativas que ayudarán a reducir emisiones en un sector tan significativo como el residencial.
Ya ha sido publicado en el BOE el nuevo RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios). El artículo 12 se refiere a la “Eficiencia Energética“. Queda por ver cómo se desarrolla y aplica la norma en la práctica para que el sector no tenga una simple referencia, sino especificaciones técnicas claras a cumplir. Algunos de sus párrafos son muy ambigüos y probablemente se vean limitados en su aplicación por la evolución mercado, como el “uso de las energías renovables disponibles” (último).
“Artículo 12. Eficiencia energética.
Las instalaciones térmicas deben diseñarse y calcularse, ejecutarse, mantenerse y utilizarse de tal forma que se reduzca el consumo de energía convencional de las instalaciones térmicas y, como consecuencia, las emisiones de gases de efecto invernadero y otros contaminantes atmosféricos, mediante la utilización de sistemas eficientes energéticamente, de sistemas que permitan la recuperación de energía y la utilización de las energías renovables y de las energías residuales, cumpliendo los requisitos siguientes:
1. Rendimiento energético: los equipos de generación de calor y frío, así como los destinados al movimiento y transporte de fluidos, se seleccionarán en orden a conseguir que sus prestaciones, en cualquier condición de funcionamiento, estén lo más cercanas posible a su régimen de rendimiento máximo.
2. Distribución de calor y frío: los equipos y las conducciones de las instalaciones térmicas deben quedar aislados térmicamente, para conseguir que los fluidos portadores lleguen a las unidades terminales con temperaturas próximas a las de salida de los equipos de generación.
3. Regulación y control: las instalaciones estarán dotadas de los sistemas de regulación y control necesarios para que se puedan mantener las condiciones de diseño previstas en los locales climatizados, ajustando, al mismo tiempo, los consumos de energía a las variaciones de la demanda térmica, así como interrumpir el servicio.
4. Contabilización de consumos: las instalaciones térmicas deben estar equipadas con sistemas de contabilización para que el usuario conozca su consumo de energía, y para permitir el reparto de los gastos de explotación en función del consumo, entre distintos usuarios, cuando la instalación satisfaga la demanda de múltiples consumidores.
5. Recuperación de energía: las instalaciones térmicas incorporarán subsistemas que permitan el ahorro, la recuperación de energía y el aprovechamiento de energías residuales.
6. Utilización de energías renovables: las instalaciones térmicas aprovecharán las energías renovables disponibles, con el objetivo de cubrir con estas energías una parte de las necesidades del edificio.
Vía Jumanji encuentro que en España ya es obligatorio certificar los edificios de nuevas construcción según las etiquetas de colores a las que estamos ya muy acostumbrados, por ejemplo, en los electrodomésticos. Así, los clientes pueden hacerse un idea rápida de si su nuevo hogar es eficiente energéticamente.
La medida, que entró en vigor ya en Mayo, no afecta ni a las viviendas que se estén construyendo ahora mismo ni a los proyectos aprobados con fecha anterior al Real Decreto 47/2007. Para determinar dentro de qué rango de eficiencia se encuentra cada edificio, la Administración pone a disposición un programa informático con dos versiones distintas: CALENER_VYP para viviendas pequeñas y medianas, y CALENER_GT para grandes edificios, además de diversa información técnica.
Esta certificación es un gran avance en los estándares de construcción eficiente que ya venía demandándose desde hace mucho tiempo, y supone un paso claro hacia la reducción de emisiones de parte de uno de los sectores más contaminantes.
Se trata además de la transposición de una directiva europea, así todos nuestros vecinos deberían también llevarla a cabo en no mucho tiempo, si no lo han hecho ya.